Ejemplos de vida

Estel y Marc: Hay una satisfacción enorme al ver cumplido un sueño

A veces nos da miedo soñar a lo grande porque corremos el riesgo de que ese sueño no se llegue a cumplir nunca. Pero quizás, precisamente por soñar a lo grande, los sueños se cumplen.

Y esto es lo que han demostrado Marc y Estel después de pasarse 820 días viajando por el mundo. Sí, cómo lo lees, su sueño era dar la vuelta al mundo, y después de 2 años y medio viajando, ahora pueden decir que lo han conseguido.

¿Quieres saber cómo se cumple un sueño así? Sigue leyendo…

Contadnos un poco sobre vosotros para los que no os conocen

Somos Estel y Marc, una pareja que se conoció viajando por Croacia hace ya más de 6 años y que des del primer día nos unió uno de nuestros mayores deseos: dar la vuelta al mundo.

Nos fuimos enseguida a vivir a China por un año mientras Marc estudiaba un máster y Estel trabajaba como profesora.

Al volver, fuimos a vivir a El Masnou, el pueblo de Estel al lado de Barcelona y estuvimos trabajando durante 3 años; ella en el mundo de la moda y él de consultor de operaciones.

¿Cómo empezó vuestro sueño de dar la vuelta al mundo?

Para Marc empezó a los 18 años, escuchando una entrevista por la radio de una pareja que acababa de volver de un año por el mundo y que justamente había escrito un blog. Se lo leyó entero y le enamoró la idea de hacerlo alguna vez en la vida.

A Estel siempre le había atraído la idea de marcharse un tiempo para viajar y descubrir mundo, solo faltaba encontrar a la persona ideal para compartirlo y el momento exacto para hacerlo. 

Al conocernos no nos pusimos una fecha exacta pero sabíamos que lo íbamos a hacer tarde o temprano.

¿Cómo lo hicisteis posible?

Para viajar por el mundo solo se necesitan 2 cosas: tiempo y dinero.

Para el dinero, nos pusimos a trabajar durante 3 años y ahorrar pero sin obsesionarnos ya que seguíamos viajando en verano y viviendo con normalidad.

Para el tiempo, era mucho más fácil, dejar el trabajo y todo lo demás y comprar un billete solo de ida.

Decidimos que era el momento ideal, alrededor de 1 año antes para empezar a prepararlo con calma… Y 3 meses antes de marchar compramos el billete.

Nuestra idea inicial fue marcharnos 1 año y medio pero al final terminamos viajando casi 2 años y medio. 

Para viajar por el mundo solo se necesitan 2 cosas: tiempo y dinero

¿Cómo habéis afrontado los miedos?

No teníamos muchos miedos por lo que es el viaje en sí, ya habíamos viajado mucho antes pero nunca tanto tiempo seguido.

Teníamos claro que en cualquier momento podíamos comprar un billete de vuelta a casa si las cosas no iban como esperábamos.

Empezamos por Suramérica y nunca habíamos estado antes. Brasil, el primer país, era el más inseguro de los que fuimos y eso no ayudó a tranquilizar los ánimos. 

Nos preocupaba como podíamos afrontar nuestra relación como pareja las 24 horas del día, 7 días a la semana. 

¿De dónde habéis sacado la energía para seguir con vuestro sueño?

Viajar cansa, sobre todo, si se hace intensamente. Mochila arriba, mochila abajo, buscar alojamientos, desplazamientos infernales y caminatas por ciudades por no perder tiempo y ver todo lo que interesa.

Además, los primeros 3 meses estuvimos casi siempre en los alojamientos más baratos que encontrábamos y claro, no son los más cómodos. 

A partir de allí, pudimos empezar hacer colaboraciones con hoteles y se notó en la calidad del viaje. Además, viajábamos más lentos y de vez en cuando dedicábamos jornadas de relax y descanso cuando nos apetecía. 

Al final te acostumbras al estilo de vida y no es tan complicado como parece, hubiéramos seguido un tiempo más por África.

¿Creéis que el hecho de hacerlo juntos lo ha hecho más fácil? 

Sin duda, mucho más fácil. No hubiera sido lo mismo hacerlo solos o con algún amigo.

Tiene la parte positiva de estar unido a alguien, apoyo en momentos complicados, cuidarnos al día a día y por supuesto poder compartir con una persona que quieres todas las experiencias y buenos momentos del viaje. Viajar en pareja ha sido la parte fundamental del viaje.

Viajar cansa, sobre todo, si se hace intensamente

Está claro que también tiene partes negativas. Estar con alguien tanto tiempo acaba dañando la relación en muchos momentos, discusiones tontas y ganas de estar a solas.

Se puede gestionar bien si las dos personas son conscientes y ponen de su parte. 

En nuestro caso, creo que el viaje ha fortalecido la relación aún teniendo en cuenta los altibajos. 

¿Qué habéis aprendido durante todo este viaje? ¿En qué os ha cambiado?

Nosotros somos los mismos que antes del viaje pero con mucho más conocimiento sobre el mundo.

Quizás no hemos cambiado tanto como esperábamos pero si nos ha hecho reflexionar y dar cuenta de cómo se vive en muchos lugares.

Lo que más nos ha marcado ha sido las relaciones que hemos hecho con los lugareños de los países que hemos visitado. La gente, en general, es mucho más buena y generosa de lo que esperábamos, y eso impacta. Gente que no tiene nada y te ofrece de todo.

Hemos aprendido cómo se vive en otras partes del planeta y eso nos fascina. Las distintas culturas y formas de enfocar la vida.

Intentábamos entender la cultura y probar la gastronomía de allí donde visitábamos. 

Viajar en pareja ha sido la parte fundamental del viaje

¿Vuestro sueño va a ser un nuevo modo de vida?

No creemos que vaya a influir en nuestro modo de vida pero sí en nuestro modo de viajar.

Hay un antes y un después de la vuelta al mundo para seguir viajando.

Durante el viaje nos ha pasado por la mente mil ideas para nuestros futuros proyectos, algunos lejos de casa y vinculado a los viajes, o al turismo en general.

Allí están, pero de momento, volvemos a casa para empezar proyectos profesionales parecidos a los que teníamos antes del viaje.  

Hay un antes y un después de la vuelta al mundo para seguir viajando.

¿Qué es para vosotros la felicidad?

Es una pregunta muy complicada y creo que depende mucho de los estados de ánimo.

Hemos visto por el mundo gente sin cosas materiales, sin casas o apenas ropa o zapatos que transmiten mucha más felicidad que otros que lo tienen todo.

Esto es real y lo hemos vivido.

¿Os consideráis personas felices?

Nosotros estamos en un momento feliz, no por haber vuelto, ya que nos hubiera gustado seguir por un tiempo más, pero sí estamos muy felices de haber podido cumplir un gran sueño. 

¿Qué le diríais a alguien que también persigue su sueño?

Adelante. Que luche por ello y que no se dé por vencido. Hay una satisfacción enorme al ver cumplido un sueño, sobre todo, si te lleva un tiempo o un gran esfuerzo.

Mi recomendación es que visualice su sueño, que se lo imagine durante un buen tiempo y eso le ayudará a conseguirlo. 

Hay una satisfacción enorme al ver cumplido un sueño, sobre todo, si te lleva un tiempo o un gran esfuerzo.

Como ves, cumplir sueños es posibles si tienes un objetivo claro y un plan de acción para conseguirlo. Pero no debes olvidar que todos los sueños tienen su parte buena y su parte dura. Y que los sueños, se trabajan…

Estel y Marc siguen publicando sus aventuras por el mundo en su Instagram: @elmonalama y en su Blog, puedes encontrar más información sobre rutas y recomendaciones de los países que han visitado. ¡No te los pierdas!

¡Muchos más sueños cumplidos Marc y Estel!

¿Tu también quieres cumplir tus sueños?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.