Conocerte mejorDirigir tu vidaReflexionarSuperar momentos difíciles

Lo que estás sintiendo con el confinamiento, te está dando mucha información sobre tu vida

En el mejor de los casos, te sentirás igual de bien que siempre. Puedes tener algún día mejor o peor, pero, como la vida misma, esto es totalmente normal.

No nos vamos a engañar, estamos viviendo una situación muy extraña, inaudita. Nunca nos habíamos encontrado confinados en nuestras propias casas por seguridad y nunca habíamos vivido una pandemia mundial tan de cerca.

Así que es muuuuy normal sentir muchas emociones distintas a lo largo de un mismo día. Probablemente hay días que te sientes muy bien, con energía y con ganas de cambiar el mundo sin salir de tu salón. Otros días, serán malos, de esos que tan solo quieres dormir y comerte una serie entera de Netflix, vaciando la nevera por el camino. Y quizás, hay otros días de esos raros, que no sabes si son buenos o malos, regulares, distintos o peculiares.

Y tal como te decía, es completamente normal que sientas todas estas sensaciones distintas a lo largo de este confinamiento.

Como siempre digo, mi conejillo de indias soy yo y llevo todos estos días observándome. Es curioso, que mi vida no ha cambiado mucho antes y durante el confinamiento ya que trabajo desde casa y tengo muchas tareas por hacer, así que estoy muy ocupada normalmente en mi día a día. Y aun así, también me pesa el hecho de estar encerrada en casa por “obligación” sin poder elegir tomarme fiesta para quedar con mis amigos o coger el coche e irme a descubrir rincones por la naturaleza. Y aunque mi vida no sea muy distinta, sigo notando esta incertidumbre que estamos viviendo todos con esta situación. Así que, si tu vida sí ha dado un giro importante, me imagino que tooodo lo que debes de estar sintiendo, es todavía mucho más intenso.

 Pero como siempre, todo lo que sentimos, nos da información muy valiosa sobre nosotr@s y nuestras vidas.

Puede que te sientas identificad@ en varias situaciones de las que hablaré a continuación, que en algunas si y en otras no… Hasta quizás te enfadas conmigo al leerlo porque puede que te diga algo que no quieres ver (ni leer). Sin embargo, y esto es muy importante, sé que hay muchas circunstancias, algunas muy difíciles, más allá del confinamiento: hay problemas graves de convivencia, de enfermedades mentales, de agotamiento físico, enfermedades, muertes, problemas económicos graves…. Si este es tu caso, ahora tienes prioridades mucho más importantes que reflexionar sobre tu vida actual, así que este artículo no es para ti.

Si no, adelante. Más allá de la incertidumbre, las dudas y la ansiedad, vamos a descubrir qué podemos sacar de estas emociones y sensaciones que estamos viviendo estos días para saber qué podemos gestionar en nuestras vidas…

Me siento igual de bien, a pesar de las circunstancias

En el mejor de los casos, te sentirás igual de bien que siempre. Puedes tener algún día mejor o peor, pero, como la vida misma, esto es totalmente normal.

Si este es tu caso, ¡genial! Probablemente tienes una vida que te gusta y eres feliz no solo con lo que tienes sino también con lo que has vivido hasta ahora. ¡Eres muy afortunad@!

Aunque no tiene porqué ser así, también puede ser que tengas las herramientas psicológicas adecuadas para afrontar la adversidad. Esto todavía sería mejor, porque significa que, si tu vida “deja de gustarte”, estarás preparad@ para afrontar lo que te depare.

Claramente, esta es la mejor de las situaciones. Podríamos decir que estás en paz.

Me siento igual que antes del confinamiento, ni bien ni mal

En esta posibilidad, te sientes más o menos igual que antes del confinamiento: algunos días bien, otros regular y otros mal. Probablemente tienes aspectos a mejorar en tu vida pero sí tienes herramientas psicológicas suficientes como para afrontar circunstancias difíciles. Esto hace que aunque tu vida no sea la vida ideal que habrías elegido y que la incertidumbre de esta situación te siga preocupando, eres capaz de mantener la calma y llevar esta situación bien (aunque haya altibajos).

Estoy mejor que antes del confinamiento, a pesar de él

Dependiendo de las circunstancias de cada uno, si no hay factores económicos ni de salud que te estén afectando directamente, este confinamiento, aunque no te permita salir de casa, te da una cierta tranquilidad porque es como un “tiempo fuera” de tu vida real.

Puedes sentirlo como unas vacaciones, como una pausa, como un descanso,…

Es como cuando te vas de viaje y durante el viaje desconectas de verdad y te sientes feliz, plen@ y despreocupad@ y solo cuando se acerca la fecha de volver, te vuelves a preocupar por todos los problemas que te estarán esperando en casa.

El confinamiento sería algo similar, es una evitación de lo que tienes que afrontar en tu vida.

Si esta es tu situación, después de unos merecidos días de vacaciones y descanso, te recomendaría que empieces a ser responsable y te empieces a implicar en tu vida. Como en el ejemplo de las vacaciones, tu vida y tus problemas siguen estando ahí y evitarlos no los va a hacer desaparecer, solo retrasarás su solución o los agravarás.

Aquí una servidora que había hecho bastante a menudo de avestruz, te puedo asegurar que esperar que se solucionen solos, no suele funcionar, más bien al contrario, cada vez la bola es más grande y cada vez costará más de arreglar.

Aprovecha esta situación y que te estás sintiendo bien, para tomar acción, aunque sean pequeños pasos, a ratitos, para empezar a afrontar lo que no te gusta de tu vida para que, cuando vuelvas a ella, puedas estar preparad@ para afrontarla mejor.

Quién sabe, si empiezas ahora a trabajar en ti (te recomiendo que realices la rueda de la vida para saber por dónde empezar), quizás cuando termine el confinamiento ya has empezado a mejorarla y la vida que te está esperando es mucho mejor.

Has descubierto que no sabes estar sol@ contigo mism@

Estamos tan acostumbrad@s a hacer mil cosas cada día y a tener las agendas tan llenas, que casi nunca estamos sol@s con nosotr@s mism@s sin hacer nada.

Sí, puede que te quedes sol@ por las noches viendo una serie mientras cenas, pero el día siguiente, ya estás trabajando, yendo al gimnasio, quedando con los amigos, haciendo mil actividades… y solo te queda un ratito al día para estar contigo.

Sin embargo, ese ratito de soledad, ni siquiera te da tiempo a plantearte nada porque ya estás acostumbrad@ y forma parte de tu rutina.

Así que ahora, estos ratitos de soledad se han multiplicado y puede que sientas el vacío y te sientas muy incómod@ contigo mism@. No puedes llenar el tiempo con actividades para evitar encontrarte contigo y ahora no tienes más remedio que hacerlo.

Entonces, ¿cómo aprender a estar sol@ con un@ mism@? Bueno, esta situación te está dando la vía dura y rápida de aprenderlo: confinándote sol@ indefinidamente. Sin embargo, te puede ayudar mucho, preguntarte qué estás sintiendo e intentar identificarlo. Quizás sientes miedo, angustia, malestar,…

  • ¿Por qué te sientes así?
  • ¿Qué te está diciendo esta emoción?
  • ¿Qué hay detrás de esta?

Aprender a escucharte y saber por qué sientes lo que sientes, es una herramienta muy poderosa que podrás aplicar en muchos otros ámbitos de tu vida, así que es un aprendizaje esencial que tod@s necesitamos aprender.

Respira un par de veces profundamente, hazte una pregunta y escúchate.

  • ¿Qué necesitas?
  • ¿Qué te apetece?
  • ¿Qué quieres?

Aprende a escucharte, a observarte y hazte caso 😉

Has descubierto que se está mejor de lo que esperabas contigo mism@

Es normal querer compañía, somos seres sociales. Pero también es necesario saber estar bien con un@ mism@, conocerse y aprender a cuidarse por sí sol@ sin depender de nadie, porque en el fondo, aunque tengamos amigos, familia, pareja,… somos un individuo y vamos a tener que afrontar muchas cosas sol@s, sin nadie que nos ayude o nos solucione el problema.

Hay muchas creencias erróneas sobre la soledad que tenemos muy interiorizadas y ahora puedes darte cuenta de que no son ciertas, como:

  • Estar solo es no tener amigos
  • Estar solo es sentirse solo

Da igual lo que piensen los demás sobre por qué estás sol@ o vas sol@, hay tantos posibles motivos que piensen lo que piensen, puede que nunca lo acierten. Y si lo acertasen, tampoco es su problema ni debe importarte lo que piensen.

Antes de esta situación, quizás te daba miedo estar sol@, pero ahora te ha dado la posibilidad de descubrir que no pasa nada por estar sol@, aunque no sea tu elección voluntaria, que puedes sobrevivir y que puedes seguir estando bien.

Disfrútalo. Aunque no quieras estar sol@ eternamente, es muy beneficioso saber estarlo y apreciar estos momentos de soledad, así que tienes ya un gran aprendizaje por delante que te ayudará en muchas otras circunstancias de tu vida. ¡Muy bien!

Te has dado cuenta que ya no quieres estar solter@

A veces la vida tiene una curiosa manera de ponerte a prueba, o más bien, de ponerte tus elecciones de cara para que tengas que ser consciente de ellas, vaya, un zasca de toda la vida. Por ejemplo: ¿quieres estar sol@ y disfrutar de la soltería? Pues zasca, te quedas confinad@ completamente sol@.

Quizás pensabas que querías estar solter@ una buena temporada, ir por libre, sin ataduras ni presiones y en realidad te encanta este estilo de vida: haces lo que quieres, cuando quieres, con quien quieres y cómo quieres…

Pero claro, no es lo mismo estar solter@ en situaciones “normales” con nuestra rutina diaria y disfrutando de los beneficios, tanto de nuestro estilo de vida como de la vida de solter@, que estar solo, confinado indefinidamente, sin tener a nadie con quien compartir tu tiempo y tu vida.

Si este es tu caso, o al menos, te has planteado tu situación personal, puedes aprovechar para plantearte:

  • Si es el estilo de vida que quieres tener,
  • Cuáles fueron los motivos por los que lo elegiste,
  • Si fue voluntario u obligatorio,
  • Si quieres seguir así o no…

Pero plantéate tus valores, el motivo que hay detrás de esa elección y si todavía es vigente. Dentro de poco te hablo más de tus valores y te puede ayudar a responder estas preguntas…

Estás hartísim@ de tu pareja (y/o de tus hijos)

Otra posibilidad es que estés hart@ de tu pareja y estés contando los segundos para desaparecer de su vista.

Bueno, obviamente, esta situación tiene sus matices, no la odias constantemente pero te saca de tus casillas de vez en cuando tirando a bastante a menudo.

Si, ahora es el momento en el que te hablo sobre algo que no quieres oír, sorry. Pues bien, como decía en el apartado anterior, la vida nos está poniendo en nuestra cara las elecciones que hemos tomado, así que te recuerdo, que tu pareja la elegiste tú, nadie te ha obligado a estar con ella.

Así que ahora tienes una gran oportunidad para descubrir si realmente quieres pasar más tiempo de tu vida con esta persona (y más confinamientos si es necesario).

Cómo te sientes con ella, te está dando muchas pistas. No necesariamente significa que tengas que separarte si estás hart@ de estar encerrad@ con ella, aunque quizás para alguien sí lo signifique. Si no que puede significar que los dos necesitáis hablar para aprender a entender al otro, a comunicaros y expresaros mejor, y que tenéis un trabajo por delante, no solo como pareja sino como persona individual. (En el curso gratuito Reinvéntate: la Miniguía, te doy herramientas para mejorar la relación con tu pareja, entre otras muchas herramientas).

O quizás sí, ha llegado el momento de empezar vuestras vidas por separado y elegir una pareja más afín a ti. Pero eso lo tienes que pensar, sentir y elegir tú.

Y lo mismo podríamos decir de tus hijos. Ahora ya vas tarde para devolverlos, pero fuiste tú que elegiste traerlos en este mundo. Sé que en circunstancias “normales” los niños están más ocupados, están fuera de casa y solo los ves unas horas al día y los fines de semana, y además, los pobres llevan más de un mes encerrados sin poder salir a corretear, ensuciarse y a jugar.

Sin embargo, en otras sociedades que no están “tan organizadas” por decirlo de algún modo, los hijos conviven con los padres muchísimas horas y esto es lo que significa tener hijos, no dejarlos durante el día en el cole, luego en extraescolares y luego con los abuelos. Ser padre significa estar implicado en su vida, en su educación y ahora más que nunca, tienes la oportunidad de ver lo que hay que cambiar y lo que hay que mejorar para que esta convivencia sea más agradable para todos, y más con esta situación inaudita.

Todos tenemos mucho por aprender y ser padre, no está excluido.

  • ¿Qué podrías hacer mejor?
  • ¿Cómo podrías mejorar la relación con tus hijos?
  • ¿Qué educación están recibiendo?
  • ¿Te sientes a gusto con ella?

Y para terminar el tema familia, a tus padres no puedes elegirlos pero puedes tener claro qué significan para ti, qué quieres y cuánto quieres que formen parte de tu vida.

Estás aquí gracias a tus padres sí, pero tampoco estás obligado a aguantar padres que no te tratan bien por el simple motivo de que sean tus padres. Siempre voy a fomentar que se arreglen y se mejoren las relaciones pero a veces hay que aprender a decir que no y cuidarse y respetarse a si mism@. Y si hay que distanciarse para ser feliz, se hace.

No todo el mundo está preparado y dispuesto a cambiar, mejorar y aprender y aunque quizás tú si lo estás, tus padres puede que no y esto ya no depende de ti, lamentablemente.

Te ha unido más a tu pareja y a tu familia

Por otro lado, también está el lado amable de esta situación que es que ha unido a muchas parejas y familias. Las situaciones límite y estresantes, generan estos efectos: o unen más o terminan separando.

He escuchado historias muy bonitas de como este confinamiento ha unido todavía más a las familias, cómo se ha creado un vínculo más intenso y cómo están disfrutando la compañía entre ellos, aunque haya momentos difíciles y de tensión.

Disfruta de este momento, estos vínculos ya no se romperán fácilmente, y todos estos recuerdos unidos, no se olvidarán.

Es más, si tu relación de pareja es reciente, estas 24h/7 os pueden dar mucha información de lo bien que podéis convivir y encajar junt@s como un equipo.

Han cambiado tus valores y lo que de verdad te importa

Los problemas cotidianos se hacen más pequeños cuando hay un ser que quieres luchando por su vida. Cuando te “privan de libertad”, empiezas a valorar otras cosas más importantes que salir a tomar unas cañas o si tal te ha dicho X y otro te ha dicho Y.

¿Te ha pasado que lo que te preocupaba hace un mes ahora no te importa lo más mínimo?

Excelente, tienes una gran muestra de cómo han cambiado tus valores y tus prioridades. Además, tienes una gran pista de lo que de verdad importa, así que, coge boli y libreta y apúntalo, póntelo en algún lugar que lo veas a menudo.

Siempre hablamos de los valores y son importantes precisamente porque son las “cosas” que de verdad te importan en la vida, estas cosas que estás echando de menos, que te preocupan, que te importan más que nada en el mundo.

Y todo esto, es lo que te mueve, lo que te motiva, lo que hará que cambies tu forma de pensar, de actuar y de vivir, si es necesario, para poderlo mantener (te hablo más de cómo descubrir tus valores y cómo pueden ayudarte en tu vida, en el curso Objetivo: Conseguir objetivos).

Por eso es importante conocerlos y ahora, “gracias” a esta situación, te los han puesto en bandeja. Así que,

  • ¿Cuáles son los tuyos?
  • ¿Cuáles son tus prioridades?

Te has dado cuenta de todo el tiempo que has perdido

Esto es un aviso a navegantes: La vida cambia de un momento para otro y si lo vas dejando para más adelante, cuando X o cuando sea un mejor momento, quizás llegará un día en que será tarde y ya no podrás hacerlo.

Esta situación ha venido sin avisar y todos nuestros planes han quedado en nada. Así que, si un virus minúsculo puede romperte los planes así de rápido, imagina el resto de cosas que también pueden destrozar todos tus planes de futuro en un momento.

Nos podemos plantear qué es todo lo que hemos dejado para un futuro lejano, todo lo que hemos pensado y no hemos dicho, todas las oportunidades que hemos dejado pasar, todo lo que podríamos haber vivido y no hemos hecho por miedo,… Y empezar a valorar si valía la pena esperar, si no era mejor hacerlo aunque nos diera miedo…

Y sobre todo, tenerlo mucho en cuenta para empezar a vivir HOY, aunque estemos encerrados.

  • ¿Qué puedes hacer hoy que te haga sentir viv@?
  • ¿Qué puedes empezar a hacer hoy para empezar a mejorar tu vida?
  • ¿Qué puedes hacer para empezar a vivir la vida tal como a ti te gustaría, dentro de tus circunstancias actuales?
  • ¿Qué está en tus manos para empezar a cambiarlo?

Valoras más todo lo vivido y te sientes muy agradecido

Quizás por otro lado, puedes mirar atrás y sentirte orgullos@ por todo lo realizado y vivido.

Pero sobre todo, te sientes agradecido por estar donde estás, por estar sano, por tener la familia que tienes, por vivir donde vives, por sentirte amado y cuidado,… por todo.

Y es que no hay mejor recordatorio que una situación difícil y compleja como la que estamos viviendo y ver que hay gente que lo está pasando mucho peor (lamentablemente, ver las desgracias ajenas nos ayuda a valorar nuestras vidas), para ver lo afortunados que somos.

La vida nos ha puesto de cara nuestras elecciones de vida, ya que lo que hemos decidido a lo largo de nuestras vidas, nos ha llevado a la situación en la que nos encontramos ahora (no el confinamiento, obviamente, sino la situación en la que vivimos el confinamiento: casa, ubicación, estado, situación personal, económica, etc…).

Así que tenemos un buen panorama para ver si esta era la vida que queríamos tener, si somos las personas que nos gustaría ser o no… Y todo ello nos permite reflexionar sobre las decisiones tomadas hasta ahora y plantearse:

  • ¿Me gusta la vida que tengo?
  • ¿Me gusta mi trabajo?
  • ¿Mi pareja?
  • ¿Mi familia?
  • Y lo más importante, ¿me gusto yo?
  • ¿Me gusta donde vivo?
  • ¿Qué podría hacer para mejorar mi vida y todos sus ámbitos?
  • ¿Qué puedo empezar a cambiar ahora? ¿Qué primeros pasos puedo dar?
  • ¿Cómo quiero que sea mi vida de aquí en adelante?
  • ¿Qué está en mis manos AHORA para empezar a mejorarla?
  • ¿Cómo puedo ser una mejor versión de mi mism@?

Tal como te he comentado, te recomiendo que te descargues la Rueda de la Vida y empieces a analizar todos los ámbitos de tu vida con ella, ya que es una gran herramienta para saber dónde estás y hacia dónde dirigirte.

Y si necesitas ayuda, puedes contactar conmigo y te ayudo a empezar a crear cambios para conseguir una vida más acorde a la que te gustaría vivir.  

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