A veces, parece que nuestra vida pasa sin ningún sentido, que las cosas suceden porqué si y que vamos siguiendo la corriente sin rumbo…

Pero quizás, con el ejercicio que te propongo hoy, te das cuenta que hay mucho más orden de lo que parece y que todo lo que te ha sucedido te ha encaminado hacia tu presente, que hay patrones que se repiten, que hay aprendizajes que te han llevado hacia una dirección que te han permitido alcanzar objetivos y que hay más causalidades de las que parece…

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La línea de la vida

La línea de la vida es, literalmente, dibujar una línea horizontal donde irás apuntando todo lo que ha sido significativo en tu vida. Desde que naciste, hasta el día de hoy.

Para hacerlo más fácil, empieza apuntando en una lista, todos los eventos significativos desde que naciste. Luego ya los ordenaremos…

Por ejemplo:

  • Cambié de colegio en 1987
  • Tuve una gran decepción con mi mejor amiga verano 1998
  • Mi primera pareja, 2001
  • Cambié de trabajo 2005
  • Me despidieron 2006
  • Sufrí un grave accidente de coche, octubre 2006

Puedes poner todo lo que sea significativo para ti, desde experiencias vividas (tus primeras vacaciones sin padres, el primer avión que tomaste, un accidente,…), a personas que te han marcado (amigos, profesores, conversaciones con desconocidos, parejas,…), hitos personales o profesionales (hacer algo que te daba miedo, terminar la universidad, conseguir un sueño,…).

Puedes hablar con familiares para que te ayuden a recordar cosas de tu infancia si lo necesitas.

Ahora intenta simplificarlo uniendo eventos similares en rangos de edad. Por ejemplo, en la adolescencia es común tener problemas con los padres, con los amigos, sentirse perdido…

Puedes escribir:

  • De 13-18 años me sentí incomprendido, perdido, solo y que no encajaba en ningún sitio.

O si te mudaste muchas veces en tu infancia, escribe:

  • De 0-15 años me mudé muchas veces. Aprendí a adaptarme, a vivir con menos cosas, a hacer amigos más rápido,…

Te pueden ayudar algunas de estas preguntas:

  • ¿Has sufrido alguna crisis?
  • ¿Ha habido alguna época de grandes cambios?
  • ¿Cómo han sido tus relaciones de pareja? ¿Y tus amistades?
  • ¿Ha habido cambios profesionales significativos?
  • ¿Enfermedades? ¿Cambios físicos importantes? ¿Algún accidente?

Ahora vamos a plasmarlo en tu línea de la vida.

Dibuja una línea recta de extremo a extremo. En el extremo izquierdo trazas una pequeña línea perpendicular que será tu nacimiento. En el extremo derecho, pones otra que será el presente, el día de hoy.

Así:

Luego ve añadiendo los eventos significativos a lo largo de toda la línea, por orden cronológico.

Quedaría así…

Vamos a reflexionar un poco con el resultado final…

  • ¿Hay algo que te llame especial atención de todo lo que has apuntado? ¿Alguna historia se repite?
  • ¿Qué has ido aprendiendo a lo largo de todos estos años? ¿Hay algo que parezca que la vida te está entrenando para aprender?
  • ¿Cómo han ido cambiando tus valores, tus creencias, tus pensamientos,… a lo largo del tiempo?

A veces no olvidamos de cosas muy relevantes, a veces quedan grabadas a fuego en nuestra mente. Pero reflexionando y observando todo lo sucedido a lo largo de tu vida, te puedes dar cuenta de:

  • Momentos decisivos y catárticos que te transformaron.
  • Patrones repetitivos de conducta, emocionales o experiencias que se repiten.
  • Lecciones aprendidas.
  • Causalidades en tu vida que te han llevado a donde estás…

Tu futura línea de la vida: los objetivos

Si quieres seguir trabajando en la línea de tu vida, puedes añadirle la continuación que sería del hoy hacia el futuro y donde irás añadiendo tus objetivos a corto, medio y largo plazo.

Del mismo modo que en el pasado has reflexionado sobre lo vivido, en el futuro es importante planear cómo los conseguirás con el plan de acción necesario. Hasta puedes añadir los pequeños pasos para conseguirlo. (Sabes que te cuento esto y mucho más sobre cómo crear objetivos y, lo más importante, cómo conseguirlos, en el curso “Objetivo: conseguir objetivos”).

Este ejercicio me gusta especialmente, porque puedes ver tu vida con perspectiva y te ayuda a darte cuenta que has vivido mucho más, que has afrontado muchísimo más y que estás capacitad@ para muchísimo más de lo que te crees capaz.

— No te creas nada de lo que leas. Primero piénsalo, pruébalo y si te sirve, quédatelo. —

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Sobre la autora

¡Hola! Psicóloga, Coach, Escritora, Equinoterapeuta, etc... Aprendiz de la vida y de la naturaleza, siempre dispuesta a aprender y a descubrir algo nuevo. Me encanta disfrutar de los pequeños grandes placeres de la vida: leer, las puestas de sol, la naturaleza, las croquetas, la música, los pasteles,... ;)

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