Después de tantos días en nuestras casas, hemos tenido tiempo de aprender y descubrir muchas cosas sobre nosotr@s mismos y sobre nuestras vidas. Y ahora que parece que estamos empezando a ver la luz al final del túnel, creo que es un buen momento para reflexionar y aprovechar esta escalonada vuelta a la nueva “normalidad”, para empezar a aplicar estos aprendizajes en nuestra nueva vida post-confinamiento.

Así que, vamos a ver algunos de los aprendizajes de estas semanas:

A aburrirnos

Probablemente no te aburrías tanto desde que eras pequeñ@ y estabas en el colegio.

Vivimos en la sociedad de las prisas y de las mil cosas por hacer, así que aunque estuviésemos aburridos, teníamos sinfín de opciones para entretenernos.

Ahora, sin embargo, hemos tenido tiempo de sobra para aburrirnos encerrados en nuestras casas, a pesar de tener mil cosas por hacer.

Aunque esto también te habrá ayudado a descubrir si eres una persona capaz de encontrar maneras de distraerte, de ser creativ@ y de aprovechar el tiempo con cualquier actividad o por el contrario, eres de los que necesitas que te digan qué hacer para divertirte o de los que solo se divierten con 3 actividades.

Si este es tu caso, ¿por qué no haces una lista con posibles actividades y empiezas a descubrir nuevas opciones?

Valorar lo que tenemos

No hay nada como quedarte sin lo que tienes o ver como alguien lo ha perdido como para valorarlo.

Perder nuestra libertad, nuestro ocio fuera de casa, ver peligrar los trabajos y las vidas de algunas personas, te ayuda a valorar lo que sí tienes y has tenido y a sentirte agradecido.

Vamos tan rápido, hacemos tantas cosas, tenemos tantas opciones, que a veces nos perdemos y dejamos de valorar lo que tenemos y sobre todo, lo que de verdad importa.

Valorar lo que de verdad importa

Las prioridades cambian en situaciones difíciles y te das cuenta que cosas que antes te importaban, ahora no te importan lo más mínimo.

  • ¿Qué más da si podrás comprar ese vestido si no tienes amig@s con quién quedar para disfrutarlo?
  • ¿O qué coche tengas en el garaje si no puedes conducirlo?

Aunque estemos acostumbrados a tener nuestras necesidades básicas cubiertas y podamos permitirnos “el lujo” de tener “preocupaciones superficiales”, lo importante siempre será lo más vital y primordial: salud, amor, familia, comida y un techo donde vivir.

Agradecer

Hoy lo tenemos, pero mañana…. ¡Quién sabe! Así que no hay nada como agradecer cada una de las cosas que tenemos y solíamos dar por sentado:

  • Salud,
  • Un techo,
  • Un sofá,
  • La nevera,
  • El supermercado,
  • Agua caliente,
  • Internet,…

De un día para otro ha cambiado nuestra realidad, ha llegado el momento de agradecer más que nunca, lo que tenemos. Gracias, gracias, gracias.

Estar con un@ mism@ no es tan peligroso como parecía

La vida ajetreada y mil cosas por hacer no dejan espacio para estar con un@ mism@, hasta ahora.

Much@s de nosotr@s nos hemos quedado encerrad@s con nosotr@s mism@s y ha sido un gran modo de conocernos, acostumbrarnos a estar con nosotr@s y para ver que no es tan peligroso, que hasta es agradable compartir la paz de estar sol@, de escucharse, comprenderse y disfrutar esta soledad con un@ mism@.

¿Vas a mantenerlo de ahora en adelante?

Que se puede trabajar desde casa y que “lo online también funciona”

Trabajar desde casa puede ser mas productivo que ir a trabajar a la oficina y te permite ahorrar el tiempo de transporte, compaginarlo con la crianza de tus hijos y es más ecológico.

Hemos descubierto que muchísimos trabajos y actividades se pueden realizar a distancia y también funcionan, también van bien y también sirven.

Volver a disfrutar de ti y de los tuyos

Cuando tienes tiempo y no puedes salir de casa, tú y los tuyos os convertís en el centro de atención.

  • ¿Cuánto habías dedicado tanto tiempo a tu familia y a los tuyos?
  • ¿Cuánto hacia que no disfrutabas de oír la voz de tus seres más queridos?

Esta situación ha permitido que algunas familias estén más unidas que nunca y disfrutar plenamente de ellas.

A aceptar

Que las cosas suceden, aunque no queramos y aunque no nos gusten, que por mucho que nos enfademos, que no queramos o que consideremos que es injusto, van a suceder igualmente.

Así que ha sido un gran aprendizaje para aceptar lo que sucede y lo que no podemos cambiar e intentar actuar en lo que si tenemos control, que somos nosotr@s mism@s y cómo afrontamos lo que nos sucede.

Que los planes y la vida cambian en un momento

Hemos aprendido a la fuerza que hacer planes de futuro a veces es absurdo.

Obviamente es necesario tener un ojo en el futuro, siempre, pero no hay que dejar para más adelante lo que puedas disfrutar y realizar ahora, porque nunca sabes qué nos deparará el futuro ni qué habrá más allá (ni si habrá algo más allá).

Así que espero, que esto nos sirva para decir y para hacer muchas de las cosas que no nos atrevemos a hacer y que siempre dejamos para más adelante.

Porque no siempre hay un mañana.

A vivir el presente

Tal como decía en el punto anterior, la vida cambia en un momento y por eso, es necesario vivir el presente.

No se trata de “quemar” el presente, sino de estar comiendo la manzana cuando te la estás comiendo, ver la tele cuando estás viendo la tele y hablar con tu pareja cuando estás hablando con ella, en vez de estar pensando en lo que harás, en lo que tendrías que haber hecho y lo que harías en otra situación. Aprovechar cada momento mientras lo estás viviendo.

Vivir el presente es comer la manzana cuando te la estás comiendo

Autocontrol

También hemos aprendido a tener autocontrol y a gestionar nuestra impaciencia, a observarnos, a dejar de vaciar la nevera sin control, a ponernos a trabajar cuando hay que trabajar, a tener paciencia con nuestra pareja,… en definitiva, a tener un mayor autocontrol.

Que la vida a veces es injusta y dura

A veces suceden cosas negativas aunque no te las merezcas, porque la vida es, a veces buena, a veces más dura e injusta y aunque te comportes bien, a veces te sucederán cosas malas. Como dice Carolina Torres,

En la vida hay una lotería negra que da “regalos” en forma de enfermedades, muertes y problemas y otra lotería rosa que te da sorpresas, regalos y felicidad.

Y hagas lo que hagas, obviamente puedes fomentar que te pasen cosas más buenas o más malas pero, si te tiene que tocar la lotería negra, te va a suceder, hagas lo que hagas.

Todos somos importantes en nuestra sociedad

Todos en nuestra sociedad tenemos un papel y un lugar y todos somos necesarios.

Desde los que están en una posición de poder, los que tienen grandes sueldos, los que tienen muchos estudios a los que no tienen formación, a los que cobran poco dinero, a los que trabajan en un despacho o en el aire libre.

Muchas personas están ayudando a que esta situación sea más llevadera, desde los médicos y sanitarios, a los transportistas, a los campesinos o los que nos distraen desde las pantallas de nuestro ordenador o desde el balcón de tu casa tocando algún instrumento.

Todos tenemos algo que aportar y todos somos valiosos, solo tenemos que encontrar eso en lo que podemos poner nuestro granito de arena.

A quedarnos con lo bueno

Hay tantas noticias negativas y tantos motivos por los que podríamos estar desanimados que, si nos dejamos llevar, podemos terminar amargados.

Es nuestra elección elegir quedarnos con lo bueno, en ver cómo esta situación nos está uniendo y cómo hay muchísima gente que está ayudando de un modo altruista, cómo podemos aprender de ella y cómo podemos crecer como personas y mejorar como sociedad para hacer un mundo mejor cuando salgamos.

Podemos ser felices con menos

No podemos ir al bar, ni a la peluquería, ni a comprarnos ropa, ni quedar con los amigos, pero podemos seguir siendo felices en casa con una vida más minimalista.

Obviamente una vida de ocio nos ayuda a ser más felices, pero no necesitamos estar constantemente en distintas actividades para ser felices.

Desde pequeños nos creamos/crean ciertas necesidades que realmente no son imprescindibles para ser felices. Sí, nos hacen la vida más fácil y más cómoda pero también puedes de disfrutar de una cena en casa sin estar bien peinad@ ni llevar la manicura hecha y puedes ser igual de feliz.

Es una invitación a que te des cuenta que con menos también se está bien y que no es necesario tenerlo TODO para ser feliz.

A parar

¿Cuánto hacía que no hacías nada?

¿Qué descansabas y que, hasta te aburrías?

Una parada obligatoria a veces también es buena para descansar, reconectar, parar, reflexionar y cargar pilas.

Observar por la ventana sin hacer nada, mirar como un pajarito discute con un compañero por un trocito de pan o como tu gata se pasa horas lamiéndose rincón a rincón,… 

Una parada obligatoria a veces también es buena para reconectar.

Si paramos de hacer mil cosas, tenemos tiempo para hacer otras cosas que nunca habríamos hecho

  • ¿Te has vuelto un@ cocinill@s?
  • ¿Has hecho tu primer pan casero?
  • ¿O has aprendido a coser?
  • ¿A tocar un nuevo instrumento?
  • ¿Has sacado juegos que nunca habías estrenado?

Normalmente hacemos mil cosas y mil actividades, pero a veces se convierten más en obligaciones sociales que en placer. Además, muchas veces, se reducen al mismo tipo de actividades: salir, consumir, gastar,… y nos olvidamos de las tardes de juegos de mesa, de puzles o de leer en un sillón con calma.

¿Podrás dejar un poquito de espacio en tu vida para actividades nuevas y distintas como las que has estado haciendo estos días?

Ya ves que tenemos una buena lista de aprendizajes a lo largo de estas semanas…

Ahora, tenemos la posibilidad de ser una nueva versión de nosotr@s y de nuestra sociedad y depende de nosotros empezar a ser esta mejor versión.

Cuéntame, ¿qué has aprendido tú?

¿Qué vas a hacer para ser un poquito mejor con todo lo aprendido?

*Imágenes del artículo de Pixabay. Imagen de portada de Becoming

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Sobre la autora

¡Hola! Psicóloga, Coach, Escritora, Equinoterapeuta, etc... Aprendiz de la vida y de la naturaleza, siempre dispuesta a aprender y a descubrir algo nuevo. Me encanta disfrutar de los pequeños grandes placeres de la vida: leer, las puestas de sol, la naturaleza, las croquetas, la música, los pasteles,... ;)

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