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Cuando termines este artículo, borrarás tu Instagram

Dile Instagram, dile Twitter, dile Facebook o cualquiera de las redes sociales que utilices…

¿Te ha pasado que mientras estás mirando alguna de tus redes sociales favoritas te empiezas a sentir mal contigo mism@? ¿Empiezas a sentir que no vives lo suficiente? ¿Que tienes una vida de mierda mientras todo el resto se lo pasa mejor que tú?

Tranquil@, esto es muy normal y te voy a contar el por qué. Pero vamos a empezar por el principio…

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Puntos de referencia

Pensamos en términos de puntos de referencia, es decir, observamos lo que tenemos (nuestro punto de referencia), comparándolo con otros puntos de referencia de otras personas con otros estilos de vida, estudios, circunstancias, etc…

Un punto de referencia muy común es comparar lo que solíamos hacer o tener en el pasado y lo que tenemos o hacemos ahora. Por ejemplo, antes cobrabas 50000€ y ahora quieres cobrar 75000€. Y cuando cobres 75000€, querrás cobrar 100000€. Nunca tenemos suficiente.

Y estos puntos de referencia, nos llevan a las comparaciones sociales.

Comparaciones sociales

Los puntos de referencia que utilizamos, hacen que tomemos malos puntos de referencia y terminemos comparándonos con personas con distintas circunstancias y contextos. Nos auto evaluamos en comparación con los demás: sueldo, belleza, posesiones, capacidades,… Pero lo estamos haciendo con un punto de referencia erróneo porque es poco realista y poco razonable.

Para poder compararnos con alguien, tenemos que buscar un punto de referencia similar, es decir, alguien que haya nacido en el mismo país, con el mismo tipo de familia, de educación, de estatus social y económico, etc, etc, etc, y aun así, probablemente no sería un punto de referencia similar porque los factores genéticos y ambientales serán diferentes.

El problema está cuando miramos mucho la televisión o las redes sociales y nuestra percepción de riqueza, de éxito o de felicidad de los demás va subiendo. Así pues, valorarás que todo el mundo es más rico, más exitoso y más feliz que tu y éste será tu punto de referencia. Pero por supuesto, será un punto de referencia irreal y te sentirás más infeliz con tu vida, con tus ingresos y contigo.

¿Eres tu peor enemigo? ¿Eres la primera en dudar de ti? ¿Quieres aprender a quererte y a tratarte bien? ¡Empezamos curso nuevo!

Si yo me comparo con Beyoncé, nunca voy a ser tan exitosa, tan famosa, tan sexy ni voy a tener su vida. Si me comparo con algún compañero de mi colegio, es más probable que sea un punto de referencia más similar, pero aun así, hay millones de factores que nos diferencian y que no permiten que este punto de referencia sea totalmente adecuado para mi. Cada uno de nosotros tenemos unas circunstancias únicas y nos diferencia del resto, hasta para compararnos.

Las comparaciones te harán más infeliz

Se han hecho estudios donde se ha comprobado que si tu vecino se compra un coche nuevo, es más probable que tú también te lo compres. Siempre queremos mantener el nivel de las personas que están a nuestro alrededor, sean los que vemos en la TV, en Instagram, en las revistas, nuestros vecinos o nuestros amigos.

El hecho de pensar en puntos de referencia: lo que él tiene, lo que tenías antes, lo que tienes tu ahora,… hace que nuestras referencias sean muy poco fiables.

Entonces….

¿Por qué las redes sociales nos hacen infelices?

Pues precisamente porque las redes sociales se convierten en nuestro punto de referencia y como te he contado, es totalmente irreal. Tú no tienes las mismas circunstancias que ésa persona que sigues que se pasa el día viajando por el mundo, o saliendo de fiesta y a cenar fuera o vistiendo ropa cara y elegante. Así que no puedes compararte con ella ni con su estilo de vida porque no es un punto de referencia real.

Hay un estudio de Vogel, que analizó cómo tus comparaciones sociales en Facebook afectan positiva o negativamente tu autoestima. Estudiaron la correlación entre utilizar Facebook y cómo evalúas tu autoestima antes y después de mirar esta red social y la comparación social que realizas. Resultó que había una alta correlación entre Facebook y autoestima, del 0.20, el doble de la correlación entre ingresos y felicidad (0.10), pero además, la de Facebook es una correlación negativa, es decir, que cuanto más usas Facebook, más baja tu autoestima.

En otro estudio, utilizaron a personas con éxito y a personas poco exitosas y les pedían que evaluaran cómo se veían a si mismos y cómo veían a los demás. En ambos casos, cuando se comparaban con los que tenían éxito, pensaban que ese grupo era mejor que ellos, pero cuando se comparaban con los que no tenían éxito y estaban por debajo de ellos, no se sentían superiores. Así que nuestra autoestima se ve afectada solo cuando nos comparamos con personas que creemos que son superiores a nosotros.

Te va a hacer más feliz cerrar las redes sociales que elegir un trabajo que te aporte 100000 dólares porque el efecto que te genera es menor que lo que te generaría apartarte de las redes sociales.

¿Qué puedes hacer hoy?*

Como ves, la mejor opción para tu felicidad es cerrar todas las redes sociales que tengas y no te hagan sentir mejor. Pero si quieres ser menos radical, te voy a dar algunas alternativas.

  • Sigue solo perfiles de personas que te hagan sentir bien o que te puedan ayudar (como Becoming :p). Puedes seguir a personas que admiras, cuentas más realistas o personas que hacen lo que te gustaría hacer a ti solamente si te generan motivación para ser como ellas. Si te van a generar malestar, ¡bórralas! En este artículo te cuento cómo te puede ayudar la envidia.
  • Mira menos las redes sociales y utiliza tu tiempo para hacer cosas que te hagan más feliz o que te acerquen a la vida que quieres conseguir.
  • Cuando estés mirando una red social y te des cuenta que estás empezando a compararte, recuerda que no puedes compararte con nadie y mucho menos con personas que no tengan un punto de referencia común.
  • Para tus pensamientos cada vez que te estés comparando negativamente. Recuerda la técnica «¡A la mierda!«.
  • Agradece lo que sí tienes.
  • Aprende a quererte, a valorarte y a entender que no eres mejor ni peor que nadie con el curso «Deja de ser tu peor enemigo«.
  • Si nada de esto funciona: Elimina las redes sociales de tu vida. Hemos vivido muchos años sin ellas, así que ahora también podemos prescindir de Instagram, Twitter y Facebook.
¿No consigues resolver el malestar que te acompaña? ¿Necesitas ayuda? ¿Te ayudo?

— No te creas nada de lo que leas. Primero piénsalo, pruébalo y si te sirve, quédatelo. —

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