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Tu complejo es tu realidad, por ahora

El otro día hablaba de los miedos, que afrontar nuestro miedo nos convierte en valientes. Así que, nuestros miedos nos hacen valientes. Con los complejos puede pasar lo mismo, pero no me voy a anticipar todavía, vamos por el principio.

A menudo tenemos un montón de complejos, sobre todo cuando somos adolescentes, de cosas que ni siquiera son realidad, más bien son exageraciones. Pero a menudo, nuestros complejos son muestras de la realidad. Me refiero a que nuestros complejos, aunque suelen ser exageraciones, tienen bases de cierta realidad. Por ejemplo, alguien con un ligero sobrepeso, tiene complejo a “gordo”. Bien, la exageración es decir que está gordo pero sí es cierto que le sobran tres o cuatro quilos. Entonces, su complejo es su realidad: el sobrepeso.


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Evalúa tus complejos

Si evalúas tus complejos, te darás cuenta que detrás de tu exageración, hay una realidad.

Y tus complejos te hacen daño, se convierten en tu kryptonita y te sientes vulnerable ante situaciones o comentarios que puedan estar relacionados con estos. Todos los complejos muestran tu inseguridad y falta de confianza en ti mismo pero también, una falta de aceptación de la realidad actual.

Estar acomplejado te pone en la situación de víctima: pobre de mi que soy feo, tengo los dientes torcidos, tengo sobrepeso, no soy suficiente listo o no valgo lo suficiente. Además, con nuestros complejos, cualquier comentario que consideremos que nos está atacando porque han dado con nuestro punto débil, con nuestro complejo e inseguridad, será fuente de nuestra ira y nuestro dolor.

Por ejemplo, imagina que alguien te dice, con total inocencia, “venga tonto, vamos a tomar algo”. Si tu tienes complejo a tonto por algún motivo, probablemente debido a alguna situación de tu infancia donde te sentiste tonto, o alguien te dijo que eras tonto y te lo creíste, te puedes tomar este comentario como un ataque. Y si esto lo generalizas con todos tus complejos y todas las situaciones donde la gente de tu alrededor no conoce tus inseguridades ni tus complejos, puede ser una fuente inagotable de conflictos, decepciones, malentendidos y malestar.

“Dime qué te molesta y qué te afecta y te diré cual es tu inseguridad y tu complejo”.

Entonces, como te decía al principio, del mismo modo que tus miedos pueden ayudarte a ser valiente, tus complejos te pueden ayudar a ser mejor persona.

En el fondo, la vida es más fácil de lo que la hacemos. Normalmente tenemos 2 opciones con todo, o nos rebotamos y nos cabreamos o aceptamos la realidad. En este caso, por ejemplo, tengo “complejo de tonto”, o “tengo complejo de gordo”.

¿Qué parte de realidad hay detrás de estos complejos?

Vale, a partir de aquí, ¿qué parte de realidad hay detrás de estos complejos? Vamos a evaluar objetivamente tus complejos:

En el caso del “complejo de gordo”, que es más fácil de evaluar, según tu IMG te sobran un par de quilos pero tu sabes que te gustas más cuando pesas 5kgs menos. Pues bien, ya sabes que te sobran 5kgs para sentirte cómodo. En este momento, tu complejo es tu realidad: tienes complejo a gordo porque te sobran 5kgs. Quizás es el momento de aceptar tu realidad y ésta es que tienes un ligero sobrepeso.

Aceptar tu realidad

A menudo, nos da miedo aceptar nuestros complejos porque da la sensación que si decimos en voz alta “estoy gordo” todo el mundo va a descubrirlo y se lo va a creer cuando probablemente ya se han dado cuenta o ni siquiera les importa o lo consideran un defecto o debilidad. A mi siempre me han dicho que me veían como una persona muy segura de si misma y solo ahora (cuando hace más de 18 años que me lo dicen) puedo empezar a afirmar que me considero una persona bastante segura de si misma, aunque a veces todavía dude de todo. Muchas veces, la imagen que tenemos de nosotros no es la que ven los demás. Y al revés. Probablemente, si tienes un ligero sobrepeso, las personas de tu alrededor ya se han dado cuenta. Pero probablemente, su punto de vista será distinto para cada una de ellas: para unas te sobrarán solo 2 kgs, para otros 8kgs, para otros estarás perfecto. Cada uno tiene sus circunstancias y su propio mundo, así que quita importancia de lo que los demás piensen porque cada uno va a pensar algo distinto y, ¿sabes qué? Probablemente están más ocupados preocupándose por sus propios complejos que por los tuyos.

Pero bueno, volviendo al tema: aceptar tu realidad, que ahora mismo es que te sobran 5kgs. Aquí es donde llega el momento de dejar de actuar como una víctima y tomar las riendas de tu vida. Puedes decidir lamentarte y decirte gordo cada vez que no te quepan los pantalones del armario, sentirte mal por comerte un pastel o cuando amigos más delgados lo pueden hacer y tu no… O puedes decidir que ha llegado el momento de perder esos kgs. Como siempre digo, tus debilidades pueden ser eso, debilidades o un motivo para motivarte y crear ese cambio que quieres conseguir.

En el caso del complejo “soy tonto”, puedes evaluar si es verdad que eres tonto. Esto es más complejo pero puedes hacer un recorrido por tu pasado para ver en qué situaciones has actuado como un tonto y en cuáles te has comportado como una persona inteligente. Para tenerlo claro, esta es la definición de tonto: “individuo con poca inteligencia, razón o con conducta poca oportuna.”

Si reflexionas racionalmente sin dejarte llevar por tu complejo, te darás cuenta que en muy pocas ocasiones en tu vida te has comportado como un tonto de verdad. Pero sí te puedes dar cuenta que hay ciertas situaciones que te cuestan más de gestionar correctamente sin sentirte incómodo. Entonces, puedes seguir sintiéndote tonto en estas situaciones o bien, aprender a comportarte ante estas dejar de sentirte así. Observa cómo se comportan los demás, cómo lo haces tu y qué deberías mejorar, aprende herramientas, busca alternativas y practica.  

La fuente de tu complejo

Además, es importante buscar la fuente de tu complejo, ¿por qué te sientes tonto? Entender que no es cierto, que no es que seas tonto sino que en ciertas situaciones te han faltado herramientas para gestionarlas de un modo correcto y transformar esas creencias irracionales que ya no te interesan tener por otras que te ayuden a crecer y te enriquezcan. Cada vez que te sientas tonto di afirmaciones que te empoderen “Yo valgo”, “Yo soy capaz”, “Soy listo”… hasta que se conviertan en tu nueva realidad.

¿Qué puedes hacer hoy? *

Recuerda los pasos:

  • Evalúa objetivamente tu complejo, ¿qué hay de realidad en tu complejo?
  • Acepta tu realidad actual
  • Deja de actuar como una victima y toma las riendas de tu vida
  • Ahora tu complejo es tu motivación
  • Evalúa tus pensamientos y creencias
  • Transfórmalas en otras de positivas
  • Trabaja para cambiar tu realidad y mejorarla: aprende y practica.

¿Qué vas a hacer para transformar tus complejos en tu combustible?

¿No consigues responder las preguntas? ¿Necesitas ayuda? ¿Te ayudo?

— No te creas nada de lo que leas. Primero piénsalo, pruébalo y si te sirve, quédatelo. —

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