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¿Cuál es tu programación?

Hoy en día tenemos información hasta el infinito y más allá. Lo llaman sobrecarga informativa, infoxicación y hasta, infobesidad. Y es que esto de tener tanta información puede ser bueno pero también muy malo. 

Ya desde pequeñitos nos enseñan a comportarnos, a cómo debemos actuar, lo que esperan de nosotros,… Alice Miller lo denomina «pedagogía venenosa» que con el pretexto de que es «por nuestro bien», empezamos a perder nuestra personalidad, negamos nuestros sentimientos y los empezamos a reprimir en el subconsciente…  

A medida que nos vamos haciendo mayores, estos aprendizajes son reforzados por los medios de comunicación, programas informativos y de entretenimiento que escogen por nosotros lo que tenemos que ver, saber, hasta los estilos de vida a los que debemos aspirar como vemos en las películas y los anuncios.

Y aquí es donde ya empezamos a vivir con el miedo permanente a ser castigados, a no alcanzar el éxito, a acabar solos, a no llegar a fin de mes, a ser menos que el otro,… Erich Fromm habla de la «conciencia autoritaria», el resultado del condicionamiento y la coacción a los que somos sometidos desde la más tierna infancia por medio de dinámicas de recompensa y castigo.


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Nos pasa lo mismo que los elefantes de los circos, que cuando son pequeños los atan con una cuerda a un poste y aprenden que no pueden alejarse. Y cuando son adultos, aunque podrían escaparse con un solo tirón, como aprendieron de pequeños que no podían, ya ni lo intentan. Han sido programados para creer que cuando tienen una cuerda alrededor de su cuello, si notan un tirón tienen que quedarse donde están. 

Nosotros también estamos programados, también hemos aprendido ciertas limitaciones que creemos como ciertas y ni siquiera nos planteamos que podemos cambiarlas. 

De pequeños aprendemos a ser niños normales y corrientes, a ser mediocres como el resto de la clase, o a ser el malo, el tonto, el gracioso,… Y nos creemos esos juicios que hacen los demás sobre nosotros y nos los hacemos nuestros, como si fueran nuestra nueva realidad. En vez de plantearnos y evaluar si somos así o somos mucho más, nos los creemos y lo aceptamos. 

Y estamos programados con absolutamente todo, hasta con la ciencia. Los científicos nos dicen lo que es bueno para comer, cómo es nuestro cuerpo, como es el mundo que nos rodea,… Es muy curioso con el deporte, por ejemplo, que durante muchos años dijeron que era imposible correr una milla  (1,6 kms) en menos de 4 minutos y nadie, durante muchos años, llegó a correr por debajo de 4 minutos. Decían que era físicamente imposible hasta que Roger Bannister lo consiguió. ¿Y qué pasó entonces? Que todo el mundo empezó a correr por debajo de los cuatro minutos. Estaban programados con esta limitacion. 

Así que, ¿te imaginas las limitaciones que tenemos con todo? Cómo creemos que es la vida, lo que pensamos que es posible y lo que no, los pasos que podemos dar y cómo los debemos dar,… Absolutamente TODO lo tenemos programado y estamos limitados por lo que nos dicen, lo que vemos, lo que leemos,… 

Quizás ha llegado el momento de empezar a plantearnos todo lo que creemos que es nuestra realidad. ¿De verdad tienes que trabajar 8h diarias para vivir? ¿De verdad cuesta tanto vivir de lo que te gusta? ¿De verdad la gente no puede cambiar? ¿De verdad necesitamos estudiar una carrera universitaria? ¿De verdad tengo que comer 5 veces al día? ¿O beber 1,5 litros al día? ¿De verdad es malo ser rico? ¿De verdad es tan difícil ser feliz sin ser el prototipo que nos venden?

Estas realidades anulan nuestras capacidades como humanos para vivir, alcanzar nuestros sueños y nuestras aspiraciones, para creer en nosotros y nuestros proyectos, y en definitiva, para ser felices…

¿Qué puedes hacer hoy? *

Plantéate todo lo que piensas, ¡ABSOLUTAMENTE TODO!

Escúchate, cada vez que digas algo y te encuentres limitándote, pregúntate de dónde viene esa limitación, ¿estás haciendo de elefante? ¿Te lo dijo alguien y te lo has creído? Probablemente era su realidad o la de su vecino o la del tío de la tele pero NO es la tuya. Cada vida, cada realidad es distinta y lo que le pasó a uno, lo que le sirvió a otro, no tiene porqué ser para ti. 

¡Desprográmate! No te creas ninguna limitación, son sus limitaciones, no las tuyas… Tienes un punto de partida, ellos han conseguido correr por encima de los 4 minutos, vamos a probar si tu puedes correr por debajo…

No hay NADA imposible sino que nadie lo ha conseguido todavía… 

¿Dónde está el límite? ¡El límite te lo pones tú!

¿No consigues responder las preguntas? ¿Necesitas ayuda? ¿Te ayudo?

— No te creas nada de lo que leas. Primero piénsalo, pruébalo y si te sirve, quédatelo. –

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