Ser más felizTener una relación de pareja sana

¿Cómo convivir con tu pareja sin perder tu proyecto personal?

Aprovechando que ayer fue San Valentín y ésta es la semana del amor, hoy vamos a hablar de la pareja (si, hoy no voy a sobresalir por ser original jeje). Porque aunque sea una fiesta comercial, a mí me parece fantástico celebrar el amor sea entre una pareja, entre amig@s, en familia… Ya que ¡el amor es la fuente de todo!

Pero es muy importante amar bien para poder ser feliz y que tu pareja sea feliz contigo.

Una de las cosas que cuesta cuando convives con alguien es tener tu espacio y mantenerlo sin perder tu esencia y al mismo tiempo, intentar crear un proyecto común con tu pareja.

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Según Jaume Soler y Maria Mercè Conangla, hay distintos modos de convivir con una persona tal como cuentan en “Juntos pero no atados”.

Y son los siguientes:

Individualidades convivientes – Cada uno tiene su proyecto y conviven sin plantearse ni dedicar atención a la construcción de un proyecto común. Vaya, como si fueran compañeros de piso que comparten gastos, piso, sexo y poco más ya que cada uno hace su vida por su lado. Con este tipo de relación es fácil que llegue un momento en que cada vez la pareja esté más distanciada y se acaben convirtiendo en dos extraños.

Yo vampirizado – una de las dos personas de la pareja tiene un proyecto de desarrollo personal pero la otra persona no tiene ningún proyecto. Su único proyecto es estar con el otro y alimentarse de su proyecto. No hay posibilidad de construir un «nosotros» porque sólo uno tiene un proyecto y tiene que tirar del otro. Al final es muy probable que el primero, o se canse de planificarlo y organizarlo todo y deje la relación o que se quede y se vaya agotando su energía perdiendo su propio desarrollo personal…

Dependencia mutua – su único objetivo es vivir en pareja, es decir, no tienen ningún proyecto de desarrollo personal. Ambas son personas necesitadas y necesitan a otro para tener sentido. De este modo, su equilibrio es muy frágil y una relación tan dependiente no ofrece ninguna base sólida para construir algo conjuntamente. Aún así, pueden seguir juntos toda la vida pero lo harán siempre basándose en la necesidad, no en el amor ni la libertad.

Pareja emocionalmente ecológica – cada persona tiene su proyecto individual de crecimiento y de vida pero se eligen, deciden vivir en pareja y se plantean un proyecto conjunto de vida. A partir de aquí, irán eligiendo conjuntamente sus territorios comunes y cuáles serán espacios personales para poder expandirse y enriquecerse mutuamente y poder crecer conjuntamente.

Probablemente habrá más posibilidades de relaciones pero hay algunas formas de vida en pareja que no nos hacen felices.

Unir dos vidas al empezar a convivir es complicado ya que hay que adaptarse pero es muy importante permitir que las dos personas puedan seguir con su proyecto individual sin olvidar crear un proyecto conjunto. Así que una vez convives con alguien, es importante mantener este proyecto individual y esforzarse para que el proyecto conjunto pueda crecer también, poco a poco, hablando y encontrando puntos de encuentro en común.

Toda relación debe sumar o multiplicar pero nunca restar ni dividir.

Ama mucho pero hazlo bien.

¿Qué puedes hacer hoy? *

Plantéate lo siguiente…

  • ¿Qué tipo de relación tienes?
  • ¿Esta relación te permite crecer como persona?
  • ¿Tienes un proyecto en común con tu pareja?
  • ¿Eres feliz con la relación que mantienes con tu pareja?

Si alguna respuesta es «no»… Piensa qué puedes hacer para mejorarlo y que sea un «Sí».

¿No consigues responder las preguntas? ¿Necesitas ayuda? ¿Te ayudo?

— No te creas nada de lo que leas. Primero piénsalo, pruébalo y si te sirve, quédatelo. —

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