Gestionar tus emocionesSer más feliz

¿Qué significa dejar fluir las emociones? (Y cómo hacerlo)

Dejar fluir las emociones, sentirlas, dejar que se vayan, no bloquearlas, permitir que sigan su curso,… ¿Te suena?

Efectivamente, es muy bonito decir que tienes que dejar fluir las emociones pero es como decir que tienes que desapegarte de los resultados o de la persona que te gusta, ¿cómo vas a desapegarte de algo que quieres conseguir o de alguien a quien quieres en tu vida? Dicho así, parece complicado, ¿verdad? Hoy empezamos con el tema de las emociones, otro día te hablo de los resultados y de las personas 😉

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Años atrás, cuando leía que tenía que dejar fluir las emociones, nunca terminaba de saber qué c*** significaba eso. Ya dejaba fluir mis emociones, estaba hecha una mierda, destrozada, ¿qué más querían que dejara fluir? Además, ¿cómo vas a dejar fluir tus emociones si no quieres sentirte mal, enfadad@ o triste eternamente (nota mi punto de vista de víctima con el eternamente, eh)?

Las emociones van a estar allí, te guste o no

Bueno, primero debes tener claro que las emociones van a estar allí, te gusten o no. Hay varias maneras de gestionarlas, pero van a estar allí. Está claro que si nos dejamos llevar libremente por nuestras emociones, podemos matar a alguien que nos haya cabreado mucho y tampoco es plan, o directamente le pegamos la bronca al jefe y nos despide, o mandamos a alguien a la mierda y luego nos arrepentimos. Es lógico, viviendo en sociedad y como personas maduras que se supone que somos, es necesario tener cierto autocontrol, no podemos dejarnos llevar libremente por nuestras emociones pisando gas a fondo.

Si no sentimos lo que sentimos, lo bloqueamos

Pero si nos mordemos la lengua, estas emociones se quedan encerradas dentro de nosotros y buscarán una vía de escape. A veces se quedarán encerradas y se irán acumulando durante días, meses, hasta que le eches la bronca a la persona que menos se lo merece, simplemente por el hecho de estar allí cuando tu olla a presión ha explotado (por ejemplo, un día mi vecino, cuando le pedí amablemente que recogiera los regalitos de su perra delante de mi casa, se pasó 5 minutos de reloj insultándome y contándome lo mal que le había ido el día… True Story ejem, ejem…). A veces las emociones se van a algunas partes de tu cuerpo a las que les gusta quedarse para recordarte que hay algo que falla: cervicales, dolor de cabeza, dolor de espalda, o hasta creando enfermedades más graves.

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Saber qué estamos sintiendo y ponerle nombre

Así que es importante sentirlas. Esto ha quedado claro, ¿verdad? Es importante saber qué estás sintiendo (ahora es cuando me dices, ya sé lo que siento, ¡estoy muy enfada@! ¡Estoy hech@ una mierda! Pero lo cierto es que muchas veces sentimos emociones que están camuflando otras emociones más profundas, o que están conectadas con otras emociones que no somos conscientes de que las sentimos). En Instagram publiqué un gráfico muy útil para ver las distintas emociones que puedes sentir dentro de un mismo grupo de emociones.

* Imagen de Psicoinformática Oficial

Como ves, no es lo mismo sentir rencor que sentir envidia y están ambos dentro de la ira. O sentir culpa y soledad aunque estén dentro de la tristeza. Lo importante de definir lo que estás sintiendo, es que si tienes claro lo que estás sintiendo, puedes gestionarlo mejor (esto es como los objetivos, si tienes claro qué quieres, ya sabes hacia dónde dirigirte en vez de ir a la deriva….). Así que, una vez sabes lo que estás sintiendo, podemos empezar a gestionar estas emociones.

Si tienes claro lo que estás sintiendo, puedes gestionarlo mejor

Herramientas para pausar las emociones

También es importante no dejarse llevar demasiado por el momento y sentirlas en el «momento adecuado» (más que nada porque vivimos en sociedad, con ciertos protocolos y no siempre podemos sentirlas al momento, pero bueno, si puedes sentirlas al momento, ¡genial!). Puedes avisar a las personas que te rodean de que estás enfadad@, de que necesitas unos minutos, de que hablarás luego con ellos cuando se te pase el cabreo,… Piensa que es mucho mejor esto que perder los nervios y decir cosas de las que te arrepentirás luego.

Si necesitas un tiempo fuera para enfriar las emociones, es bueno quedarse sol@ para poder sentirlas sin interferencias. Si tienes que gritar grita, llora, desahógate. O respira profundamente varias veces para oxigenarte y centrarte en tu respiración. También puedes dejarlo para luego, es decir, te dices a ti mism@ que vas a terminar lo que estás haciendo y que luego, con calma, vas a analizar todo lo que ha sucedido. Parece una tontería pero es una herramienta muy útil para desviar la atención de lo que estás sintiendo y luego, tus emociones ya no serán tan intensas. Repite una autoafirmación positiva como por ejemplo «Mantengo la calma», «estoy en paz»,… Recuerda que ahora estamos pausando las emociones, NO las estamos sintiendo.

No intentes controlar tus emociones, intenta entenderlas

Yo también recomiendo pausar tus emociones un momento porque, si te pasa como a mi, a veces necesito un poco de tiempo para pensar si estoy dramatizando (sí, soy un poco emocional a veces y es importante racionalizar un poco lo que siento antes de pasarme) o si realmente estoy sintiendo unas emociones proporcionales a lo que está sucediendo. Piensa que lo que nos sucede nos afecta en función de nuestras historias pasadas y nuestras creencias, así que quizás te tomas algo de un modo muy personal pero que si lo piensas fríamente, no es para tanto.

Pero a veces es necesario sentirlo primero, pensarlo después y actuar en consecuencia al final, así que ¡sigue leyendo!

Siente tu emoción

¿Estás sol@? ¿Puedes dedicarte media hora para ti? Pues ha llegado el momento de sentir tus emociones. Llora, grita, reniega del mundo y de la existencia, odia a todo el mundo. ¡Enhorabuena! ¡Estás sintiendo tus emociones! ¡Sácalo todo! ¡¡¡Tooooodoooo!!!

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Te darás cuenta que al cabo de un rato ya no te apetece sacar nada más. Bien, por ahora ya lo has sacado todo. Sí, por ahora, significa que no has terminado. En función del motivo de tu malestar, vas a tardar días, semanas, meses o años, hasta que saques todo las emociones que estás sintiendo (además, muchas veces tienes emociones reprimidas que aprovechan para salir en cuanto tienen la oportunidad, así que tómatelo con calma).

Yo siempre digo que lo importante es sacar lo que sientes, así que si te apetece llorar, hazlo. Si te apetece reir, hazlo. Yo muchas veces me río de mi misma porque hay momentos en que estoy llorando y luego me río de mi misma y me pongo a reír mientras todavía lloro. Esto está bien, podemos sentir varias emociones a la vez, al mismo día,… Me acuerdo que, después de dejar a una pareja (muy a mi pesar), estaba muuuuy triste, así que lloraba un montón. Pero lo gracioso era que cuando me cansaba de llorar, sentía mucha paz y luego me sentía calmada y feliz aunque por dentro estaba muy triste. Y es un buen ejemplo de que puedes sentir varias emociones contradictorias a la vez (o esto o es que estoy muy loca jajaja. Es broma, está bien sentir emociones contradictorias también, ¿no has visto a gente riendo en un tanatorio?).

Vamos a reflexionar sobre lo sentido

Como tampoco podemos ser un saco de emociones que va sacando emociones locas en todo momento, es importante entender porqué estamos sintiendo lo que estamos sintiendo. Es obvio que si se ha muerto un ser querido, la pena que sentimos va a durar unos meses como mínimo. Pero en ocasiones, sentimos tristeza, culpa o malestar y no tenemos claro del por qué. Así que puede ser útil analizar la situación que nos ha generado estas emociones.

  • ¿Qué estabas haciendo antes de sentirte así?
  • ¿Qué sucedió?
  • ¿Cómo actuaste?
  • ¿Qué pensaste?
  • ¿Cómo te sentiste?
  • ¿Qué podrías haber hecho diferente?

A mi me sirve la racionalización, intentar ver la historia alejándome de mi punto de vista y verlo de un modo más objetivo y analizando lo que ha sucedido, cómo he actuado, cómo podría haberlo hecho mejor,… También te puede ayudar escribir lo que sientes en una libreta, la escritura es muy útil para dejar salir emociones enterradas.

Aunque hayas analizado tu emoción, tienes que dejar que vaya saliendo, así que cada vez que necesites sentirla, hazlo. Si notas que tus pensamientos se están desbordando y están tomando el control, ¡páralos! No permitas que tomen el control porque influirán en tus emociones y estas te harán sentir peor…

Deja que se vayan

Tu relación con tus emociones debería ser como un invitado en tu casa. Les dejas la puerta abierta para que entren, vean toda la casa, hasta les dejas una cama preparada si es necesario, pero también les dejas la puerta abierta para que se vayan cuando quieran. Si se quedan instalados en tu casa, se convertirán en okupas y estarán en tu casa en contra de tu voluntad y eso no lo quieres, ¿verdad?

¿Es necesario todo esto?

La pregunta del millón, ¿es necesario hacer tooodoo esto para sentir una emoción?

Somos seres complejos, vivimos en una sociedad compleja y compartimos nuestro día a día con un montón de seres complejos más. Si queremos convivir en paz, es necesario ser consciente de uno mismo y esto significa ser consciente de lo que sentimos, de lo que pensamos, cómo lo hacemos y cuándo.

Sí «mayfrien», todo esto requiere un esfuerzo pero si quieres ser más feliz, tienes que entender cómo funcionas y por qué, y para hacerlo, necesitas analizarte hasta que te entiendas. 😉

Resumiendo:

  • Siente tus emociones, están allí por algún motivo.
  • Escucha tus emociones: para, respira, siente.
  • Ponle nombre a lo que estás sintiendo
  • Si es necesario, avisa a los demás de tu estado emocional o tómate un tiempo para «enfriar» las emociones.
  • Si necesitas tomarte un tiempo: procura respirar profundamente, desahogarte, tomarte un tiempo fuera, dejarlo para después, utilizar una autoafirmación,…
  • En cuanto puedas, vuelve a conectar con TODO lo que has sentido y todo lo que ha sucedido. Siéntelo.
  • Aprende de la situación, ¿qué puedes hacer mejor la próxima vez?
  • Sigue sintiendo las emociones a medida que tu cuerpo te pida sentirlas, no las reprimas, que salgan de tu cuerpo.
  • Deja que se vayan.
¿No consigues resolver el malestar que te acompaña? ¿Necesitas ayuda? ¿Te ayudo?

— No te creas nada de lo que leas. Primero piénsalo, pruébalo y si te sirve, quédatelo. —

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