Dirigir tu vida

No seas una rana cociéndose

Dicen que si metes una rana en agua hirviendo, saltará inmediatamente para no cocerse. Pero si la metes cuando el agua está fría y vas calentando el agua poco a poco, la rana no detectará el cambio de temperatura, ya que se va acostumbrando al aumento progresivo, y se acabará cociendo.

Y ahora dirás, ¿por qué te cuento yo esto de la pobre rana? Pues porque esta metáfora explica muy bien, muchas de nuestras circunstancias cotidianas. Te voy a poner algunos ejemplos…

¿No tienes tiempo de leerlo todo? Apúntate aquí y escúchalo gratis

Imagina que tienes una pareja que te gusta un montón pero cada vez es más dura contigo, primero una crítica ocasional, luego ya son críticas y quejas más a menudo, hasta que se convierten en quejas constantes porque no haces absolutamente nada bien. ¿Cómo has llegado a esta situación? ¿Cómo has llegado a esta crítica constante en la que no puedes hacer nada sin oír una queja?

Otro ejemplo. Tienes un trabajo desde hace varios años, no es el trabajo de tu vida pero te da de comer. Al principio ir a trabajar te daba pereza pero bueno, ibas. Ahora, ir a trabajar se ha convertido en una tortura. No solo realizas tareas que odias sino que el ambiente cada vez es más desagradable, hay más tensión entre compañeros, con tu jefe,… hasta que un día te despiden y te encuentras en el paro. ¿Qué ha pasado? ¿Cómo has pasado de tener un trabajo aceptable a pasar a un trabajo insoportable y al paro?

La cocción lenta…

Cuando los cambios son progresivos, es más difícil que nos demos cuenta que están sucediendo. Y si nos damos cuenta, le damos menos importancia porque son cambios pequeños que creemos que no serán tan importantes a largo plazo.

Pero estos cambios, aumentando progresivamente a lo largo del tiempo, pueden ser muy grandes si no se tiene control. Y tal como contaba la semana pasada con la adaptación hedónica, si vas manteniendo una situación a lo largo del tiempo, tu cuerpo se adapta. Así que si vas manteniendo una situación desagradable, no solo no dejarás de sufrirla sino que te adaptarás cada vez más a ella, aunque sea completamente incómoda para ti.

Del mismo modo que la rana se va cociendo, si no tomamos medidas ante estos cambios, terminarán tomando el control de nuestras vidas.

Así pues, cómo evitar acabar hirviendo?

¿Qué puedes hacer hoy? *

Para evitar acabar cocido como la rana sin darte cuenta, es importante revisar cómo te encuentras y cómo te sientes a menudo (ya sabes, controlando la temperatura del agua para darte cuenta de que cada vez está más caliente… 😉 ).

Fuera bromas, para ser consciente de la situación en la que te encuentras, siempre, siempre, recomiendo la rueda de la vida. Una herramienta muy sencilla pero muy útil que te ayuda a reflexionar sobre los distintos ámbitos de tu vida y a valorar cómo te encuentras en cada uno de ellos. La puedes repetir cada trimestre, cada 6 meses o 1 vez al año.

Te la puedes descargar totalmente gratis en este enlace:

Hacer una evaluación de tu situación cada X meses, como si de una empresa o de un proyecto se tratara, te permite tener los pies en la tierra, sabiendo siempre a donde estás, sin dejarte llevar por las circunstancias ni por la rutina del día a día.

Pero también es muy importante saber lo que quieres en tu vida para saber cuándo te estás alejando de ello. Si no sabes qué quieres, si no sabes cuál es la temperatura del agua que quieres tener, ¿cómo sabrás si te estás quemando o no?

Por eso es vital también, tener objetivos o al menos, una visión de hacia dónde quieres ir. Así que,

  • ¿Qué quieres en tu vida?
  • ¿Hacia dónde te quieres dirigir?
  • ¿Dónde te ves dentro de 1 año? ¿Y 2? ¿Y 5?
  • ¿Qué tienes que hacer hoy para llegar a dónde quieres estar en 1 año?

Tener un diario, un plan de acción, un registro,… también te ayudará a tener un control sobre lo que vas haciendo, lo que vas consiguiendo, del paso del tiempo,…

Y sobretodo, ser consciente de tu presente. Cuando nos dejamos llevar por la rutina, por las prisas, por el estrés… Te pierdes en medio de todo esto. Practica el mindfulness, saborea las experiencias, conecta con la naturaleza y desconecta de tu estrés.

¿No consigues responder las preguntas? ¿Necesitas ayuda? ¿Te ayudo?

— No te creas nada de lo que leas. Primero piénsalo, pruébalo y si te sirve, quédatelo. —

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.